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El masaje energético

UD. vino seguramente siguiendo los consejos de un amigo o amiga pero esta persona no ha sabido explicarle, quizás, lo que le fue hecho ni como dicho proceso funciona.

El rol preciso de las líneas que siguen le permitirá de quedarse un poco menos sorprendido con el método ejercido en este gabinete. Este método aún si puramente personal, deriva de las teorías de la osteopatía craneana y de la acupuntura china pero no es ni osteopatía ni acupuntura puesto que no hay ni manipulación vertebral ni aguja.

La técnica “Rousselot” es un masaje que tiene por finalidad eliminar no ya los efectos de la enfermedad sino su causa. Actúa a nivel del desequilibrio de las energías que impregnan el físico y la psiquis del individuo. Estas energías tienen un origen particular, pero que reposa sobre una hipótesis, que sería al mismo tiempo fastidiosa e inútil evocar en la presente explicación.

Sin embargo, estas energías además del desequilibrio hereditario que las influencian, pueden chocar con barreras artificiales adquiridas en el curso de la vida del individuo, a nivel físico como consecuencia de un traumatismo articular, visceral o craneano; a nivel psíquico debido a traumatismos emocionales. A partir de ese momento, esas barreras se camuflan con el paso de los años a través de la aparición de lesiones compensadoras, que crean los síntomas por los cuales UD. viene a consultar.

El “tratamiento” consiste en tres partes:

-hacer desaparecer las compensaciones, lo que en un primer tiempo, agrava los síntomas.

-hacer desaparecer la lesión traumática primaria, lo que despierta los problemas innatos del individuo.

-tratar el terreno de nacimiento, a fin de evitar una eventual recidiva.

Hay que comprender bien que esta técnica no consiste de ninguna manera en un acto deliberado del terapeuta de hacer desaparecer una o más lesiones que desequilibren nuestro cuerpo, lo que necesitaría un diagnóstico, pero que tiene por finalidad eliminar las barreras que impedían a su cuerpo de manifestar su defensa desde hacía muchos años.

Tome conciencia que es UD. mismo que realizará sus propias manipulaciones y que todas las reacciones desagradables que vendrán como consecuencia, tanto física como psíquicamente, lo harán desde el profundo de su ser, que las soporta desde, quizás, vuestro nacimiento, a través de una fabricación incesante de sustancias anti-stress y anti-inflamatorias.

Este masaje no es propiamente dicho una “medicina”, y es precisamente por esta razón que no hay que esperar un milagro o algún resultado en casos tales como anomalías cromosómicas, degeneraciones óseas o musculares graves, enfermedades virales o parasitarias o enfermedades puramente psiquiátricas.

No hay, sin embargo, ningún límite de edad para este tipo de masaje que puede ser provechoso tanto al centenario como al neonato.

Algunas precisiones

Contrariamente a la teoría, la práctica demuestra a menudo que no es siempre suficiente hacer desaparecer los efectos del traumatismo físico o psíquico, a partir del cual el paciente ha comenzado a presentar un desequilibrio físico, (dolor o rigidez), o psíquico, (agresividad, angustia, depresión), para eliminar los problemas por los cuales consulta.

La cronicidad de los síntomas que siguen a un traumatismo, sobretodo si este es leve, se explica por su aparición en un terreno ya debilitado o predispuesto:

- debilitado, si el paciente ha ya sufrido traumatismos tan precoces que los ha ya olvidado, nacimiento o vida fetal incluidas.

- predispuesto, si el paciente ha heredado “taras” familiares, sea cual fuere el grado de filiación.

Es, entonces, ése, el terreno a tratar si se desea una cesación definitiva de la enfermedad, y no un adormecimiento momentáneo, o lo que es peor, su remplazo por otra patología.

Hay que saber que un traumatismo psíquico puede desencadenar a menudo problemas físicos (patología psicosomática) porque, energéticamente, el desgaste de las glándulas anti-stress (tiroidea y suprarrenales) influye a la larga sobre sus funciones de regulación física.

Paradójicamente, un traumatismo físico puede engendrar, siempre energéticamente, traumatismos psíquicos a más o menos largo plazo si él afecta, entre otras, las articulaciones por las cuales pasan por ejemplo, los nervios que tienen relación con esas glándulas (patología somato psíquicas).

La técnica de este consultorio no tiene como rol poner en su lugar los elementos perjudicados, rol del cirujano o del vertebro terapeuta sino de buscar la causa inicial, la causa de la causa, como lo decía ya Hipócrates, y estimular a través del masaje, y en la forma adecuada, el sistema nervioso para que el cuerpo ejecute él por sí mismo la reparación.

Hay que remontar de sesión en sesión los planos energéticos desde el más burdo (síntomas mas recientes) al más sutil (terreno de nacimiento), cada sesión lleva a través de la desaparición del desequilibrio energético que aparecía entonces, a una reaparición de los síntomas más viejos, o sea una regresión al pasado.

A medida que la regresión inducida lleva al paciente hacia el origen de sus problemas, los síntomas recientes y antiguos se amplifican.

Desde el momento en que la lesión inicial aparece y que puede ser borrada, el paciente adquiere un equilibrio que seguramente no ha conocido nunca.

Lo que provoca a priori, además de la eliminación de sus traumatismos, una mejoría circulatoria general, y como consecuencia de ésto, una serenidad psíquica y el rendimiento máximo de sus posibilidades físicas (lucha anti-microbiana, cansancio, digestión, práctica de deportes, etc...)

Lo que todo el mundo se pregunta es, como sin aguja, medicamento o aparatos electrónicos, el simple hecho de rozar la piel puede provocar tal fenómeno.

Contrariamente a la opinión médica clásica, y dejando de lado los casos extremos de degradación estructural que serán considerados más adelante, el cuerpo físico y la conciencia no son, energéticamente, que pantallas de proyección de la memoria inconciente del individuo, al igual que una pantalla de televisión proyecta, luego de la decodificación, el soporte magnético de un casete de videograbador.

De este modo, la cirugía repara toda deterioración de los circuitos y cableado, los medicamentos calman momentáneamente los defectos de la banda magnética o la usura de la pantalla, y las técnicas energéticas se ocupan de los ajustes de sonido, de la imagen y del color, así como también de los ajustes de frecuencia de los sintonizadores.

Así como no nos sorprendemos que se pueda cambiar un programa o un ajuste pulsando un botón, no debemos sorprendernos que se pueda modificar un equilibrio físico - químico con solo rozar “teclas” en lugares muy precisos de nuestro cuerpo. Ciertas personas comprenderán si yo afirmo que se podría utilizar a esos efectos un telecomando a distancia.

El terapeuta se ocupa de la información emitida por el campo biomagnético del sujeto (reflejo de su memoria subconsciente) que el analiza gracias a un protocolo particular, ayudado por su propio campo biomagnético.

Es entonces posible identificar las zonas inertes, siempre productoras de patologías, mediante la ausencia de la toma en consideración que ellas inducen a nivel de los informadores o sea de las defensas naturales del cuerpo. Cuando el nudo es identificado, es suficiente estimularlo biomagnéticamente, siempre siguiendo un protocolo particular, para provocar esta toma de conciencia que va a generar a su vez las reacciones de defensa que hubieran tenido que producirse años antes, seguidas de reacciones desagradables con aumento de síntomas durante algunos días.

Cuando el cuerpo del paciente ha eliminado el problema señalado, el terreno existente antes del traumatismo tratado se muestra entonces, revelando viejos síntomas y es frecuentemente necesario reiterar la operación si el cuerpo de paciente no toma la iniciativa.

Sin entrar en detalles hay que saber que todo rastro de traumatismo físico o psíquico es así energéticamente visible y perjudicial toda una vida puesto que el cuerpo no ha tomado nunca conciencia de su presencia lo que nos remonta a las teorías de la terapia psicoanalítica.

Es igualmente posible identificar y hacer eliminar energéticamente ciertas huellas de taras familiares, físicas o psíquicas, que provienen en ciertos casos de más de dos generaciones atrás (asma o eccema, por ejemplo); independientemente de la descendencia, el cuerpo reacciona entonces como hubiera podido hacerlo el de su abuelo materno, por ejemplo.

Hay que saber que toda deterioración irreversible de la estructura (fracturas o esguinces graves curas mal realizadas, drogas, etc...) inhibe esta forma de tratamiento. Es inútil insistir más de dos sesiones en el caso de ausencia de reacciones o de mejoría.

De igual modo la toma de medicamentos como los corticoides (cortisona), hipnóticos (temesta, rohypnol, halcion), drogas (heroína, cocaína , tabaco, alcohol) multiplica por dos o por tres la cantidad de sesiones necesarias, que pueden ser normalmente tres o cuatro, porque el poder central subconsciente es entonces superado por las necesidades físicas y conscientes engendradas por el hábito.

Para retomar el ejemplo precedente, la pantalla de televisión está recubierta de una película de polvo tan densa que no es más posible verificar o percibir la mejor calidad de los ajustes.

Sin embargo, es necesario consagrar un parágrafo acerca de la utilización de los medicamentos homeopáticos. En efecto, quienes los utilizan no ignoran que su principio de acción es idéntico al de la energética: atacan la causa del problema, y su filosofía es el mal contra el mal: el medicamento funciona cuando la persona que los toma tiene los mismos síntomas que la enfermedad que provoca ese medicamento en un sujeto sano. Contrariamente a la creencia popular, estos medicamentos son mucho más poderosos en su acción profunda que los medicamentos químicos que actúan solamente sobre los efectos de la enfermedad.

Si se trata con homeopatía desde hace tiempo y tengo igualmente la ocasión de verle en mi consulta, significa que esos medicamentos son ineficaces.

Teóricamente, y con el acuerdo del homeópata hay que dejar de tomarlos, porque corren el riesgo de hacer aparecer síntomas artificiales y asi inducir al error en las pruebas de masaje energético.

Paradójicamente, y fuera de los medicamentos citados precedentemente, los medicamentos alopáticos no ocasionan ningún inconveniente.

Contraindicaciones

Las contraindicaciones de este tipo de terapia son posibles debido a la intensidad de las reacciones que pueden ocasionar una subida de la presión arterial o el despertar de antiguas patologías “ de alto riesgo”.

Es por esto, que estas contraindicaciones conciernen casi exclusivamente a las enfermedades cardio-vasculares graves o sus antecedentes, como por ejemplo, infarto de miocardio, hemiplejia, arteritis, hemorragia cerebral, hipertensión grave, flebitis, embolia pulmonar o cerebral, trombosis, aneurisma o ruptura de aneurisma.

Le ruego entonces de no olvidar de mencionarlo en el momento del interrogatorio pues es preferible no comenzar el tratamiento, salvo aviso favorable del médico tratante. Del mismo modo que le corresponde a él indicarle si puede disminuir la medicación después de iniciada la mejoría.

Caso particular: el bloqueo agudo

El bloqueo agudo, tanto lumbar (lumbago), como cervical (tortícolis) o torácico merece algunas precisiones suplementarias por dos razones:

1)- el paciente quiere verlo desaparecer rápidamente, lo que no es siempre fácil de realizar debido a la segunda razón:

2)- el bloqueo agudo, aún habiendo sido originado por una torpeza o un accidente, no ocurre que sobre un terreno intoxicado, lo que significa, envenenado, sea por alimentos inapropiados ( exceso de lácteos, fruta ácida, tomates), sea por un mal funcionamiento orgánico (riñones, páncreas, hígado, intestinos).

Éste puede tener a su vez un origen mecánico (vértebras), emocional, anestésico o de vacunación (anestesia general, peridural, y sobretodo dental).

En este caso las toxinas liberadas se acumulan en músculos bien precisos los que se contraen en forma inaudita por asfixia provocando el descenso de los huesos sobre los cuales se insertan: recoger una pluma en esas circunstancias puede ser suficiente para provocar una lesión.

UD. debe comprender entonces que en este caso preciso el desbloqueo no depende de la colocación de las vértebras, sino de la relajación de los músculos que tiran sobre los elementos óseos, la que a su vez depende de la inhibición de la producción de toxinas: sea paciente , este proceso dura varios días, y el efecto de la primera sesión agrava momentáneamente la producción de toxinas, de ahí la necesidad de comer poco y beber mucho en los días que siguen evitando los alimentos mencionados precedentemente.

Antes de comenzar este tratamiento energético se recomienda efectuar un chequeo completo que necesite de hecho un tratamiento médico o quirúrgico que pueda ser urgente.

Como medida de prevención, es absolutamente necesario hacerlo si no sobreviene ninguna mejoría después de la segunda sesión.

 

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